A 21 años del traspaso del Canal a Panamá, enfrentando nuevos desafíos

Ricaurte «Catín»  Vásquez Morales

Este mes se cumplen 21 años de la transferencia del Canal de Panamá a manos panameñas. Nuestra capacidad de recuperación este año es prueba de la experiencia y del equipo humano de clase mundial que se ha forjado a lo largo de las décadas. A pesar de enfrentar nuevos desafíos en el 2020, mantuvimos nuestro compromiso para seguir creando, capturando y brindando valor a nuestros clientes y a Panamá.

Por un lado, aseguramos la continuidad de nuestro servicio protegiendo primero a nuestro equipo y a nuestros clientes. Implementamos medidas de protección contra la COVID-19 en marzo, para mantener la ruta del Canal de Panamá operando de manera segura y sin interrupciones durante todo el año. A la fecha, los casos positivos no han afectado ni han tenido relación con nuestras operaciones de tránsito, y nuestro personal se mantiene trabajando.

También adaptamos el servicio a nuestros clientes. En abril, el Canal de Panamá implementó medidas para ayudar a los clientes proporcionándoles mayor flexibilidad. Estas incluían la prórroga de los pagos de las tarifas de reserva para permitirles mantener una mayor liquidez y exonerar las tarifas de reserva para los buques de pasajeros, el segmento más afectado durante la pandemia. Estas medidas fueron extendidas por seis meses más después del próximo 31 de diciembre para ayudar a mitigar el impacto prolongado de la pandemia de la Covid-19 en los clientes.

A medida que la economía mundial comenzó a recuperarse, cambiando las cadenas de suministro y los patrones tradicionales de comercio, volvimos a trabajar con los clientes para encontrar formas de satisfacer sus necesidades. Desde octubre, el Canal de Panamá, junto con los puertos de toda América, Asia, y Europa, experimentó un repunte de arribos. Esto coincidió con las temporadas altas de los segmentos de buques portacontenedores y el de gas natural licuado (GNL).

Para acomodar el incremento temporal del tráfico, hicimos ajustes operativos, aumentando la cantidad de tripulaciones operativas, siempre  preservando los protocolos de seguridad, para permitir que más buques que llegaban sin reservas, transitaran por día. También comenzamos a compartir diariamente los tiempos de espera con los clientes.

A pesar de las necesidades urgentes que presenta la pandemia, también avanzamos en una inversión clave para la sostenibilidad a largo plazo del Canal de Panamá. A principios de este año, cuando implementamos el cargo de agua dulce, anunciamos nuestra intención de desarrollar un portafolio de proyectos dirigidos a garantizar la disponibilidad de agua. En septiembre, lanzamos la licitación para el nuevo sistema de gestión del agua, y el contrato se adjudicará a finales de 2021.

Mientras tanto, nuestras medidas de conservación del agua demostraron ser exitosas para garantizar un calado estable. Nuestro objetivo de asegurar que el valor de nuestros recursos se tenga en cuenta en las cadenas de suministro globales, también fue validado tanto en concepto como en precio, cuando se inició la negociación del primer mercado de futuros de agua en diciembre. El Canal de Panamá comenzará el 2021 ofreciendo un calado de 50 pies, el nivel más alto permitido en las esclusas neopanamax y cuatro pies más del que se ofreció en diciembre 2019.

Cerramos el año apoyando la distribución global de la vacuna para prevenir la Covid-19. El 21 de diciembre aceptamos la invitación del Foro Económico Mundial para apoyar los esfuerzos del Grupo de Acción de la Industria del Transporte y la Cadena de Suministro en la distribución de vacunas contra la Covid-19 y suministros médicos a Panamá, América Latina y el Caribe. La ubicación estratégica de Panamá y su centro logístico serán clave para lograr los objetivos establecidos por UNICEF para la distribución masiva de vacunas en la región.

Mientras vemos luz al final del túnel, el Canal de Panamá seguirá priorizando la seguridad. Este enfoque ha permitido a nuestros clientes continuar transportando productos esenciales en el 2020 y garantiza las herramientas necesarias para marcar el comienzo de un futuro mejor en 2021.

Nuestra meta es seguir trabajando para dar cabida a la recuperación global, permitiendo tránsitos seguros y confiables.

Ricaurte (Catin) Vasquez
Administrador del Canal de Panamá