Aumenta población que ni trabaja ni estudia en Panamá

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La población que ni trabaja ni estudia en Panamá aumentó en el último año, existen cerca de 242 mil personas que están bajo esta condición y siendo más especifico 50 mil no desean trabajar, ni estudiar.

De acuerdo con el consultor en inserción laboral Rene Quevedo en Panamá existen 950 mil jóvenes de 15 a 20 años de los cuales 242 mil no trabajan ni estudian, estos son el 25,5% de la población juvenil, pero esta cifra incluye a las personas que por algun motivo no lo hace, ya sea por tener otras responsabilidades como aquellas mujeres que tiene responsabilidad familiares y se les dificulta  trabajar o estudiar. Las mujeres representan el 68% de los 242 mil que menciona.

Sin embargo, el economista David Saied, va un poco más allá y desglosa esta cifra y se va a aquellas jóvenes que no estudian, ni trabajan y que contestaron en la encuesta de hogares que realiza la Contraloría General de la República que no desean trabajar. Ese número es de 53 mil y en el último año creció 50%.

“En la encuesta de hogares se separa aquellos que no están económicamente activos de aquellos que estudian o se dedican a responsabilidades familiares de quienes no desean trabaja” afirmó Saied agregando que cuando se refiere a los «ninis» es a este grupo que no desea trabajar.

Fuente David Saied

Ante esta situación Quevedo indicó que se deben tomar acciones y mecanismos que lleven a la incorporación productiva de los ninis, como en el caso de las mujeres que tiene responsabilidades en el hogar. “El gran reto es la inclusión productiva de la población joven porque no todos ellos van a poder aspirar a un empleo formal” dijo el asesor quien se encontraba en la conferencia “Evolución, situación y perspectiva del empleo juvenil en Panamá” que organizó el Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (Cospae).

 

Situación regional

Quevedo indicó que las cifras se mantienen cónsonas con lo que se observa a nivel regional, y que esta es la situación más grave que se ha vivido en los últimos 14 años algo, que ya ha sido advertido por la Organización Mundial de Trabajo (OIT) la que pronosticó que en el año 2018 sería el peor año en materia de empleo juvenil.

Especificó que antes 1 de cada 8 nuevos empleos lo ocupaban los jóvenes y hoy día esta cifra es , 1 de cada 258.

En el caso de Panamá, la situación adicional a ser producto del fenómeno regional también fue atribuida, por el experto, a la finalización de las obras de expansión del Canal de Panamá y el cambio del perfil de la expansión económica.

“Es un fenómeno estructural, porque la cantidad de jóvenes que ingresa a buscar trabajo es superior a la capacidad de generación de empleo algo que no es nuevo, pero que se ha agravado con los últimos años” dijo.

Otro punto es que los sectores que están creciendo y generando empleos no son los mismo, antes del 2014, eran la construcción, el comercio y la agricultura y a partir de esa fecha lo son la logística, el turismo e industrias, una tendencia que apunta se va a mantener.

El consultor advirtió que la exclusión laboral es un tema social y que esto puede incidir en el aumento de los delitos. Pero más allá del peligro de la delincuencia esta la marginalidad. “Tenemos que abordar el tema del empleo juvenil como un tema social” sentenció.

Por su parte, el presidente de Cospae, Capital Allard indicó que queda mucho por hacer en este tema y el rol del gremio es analizar este tipo de situaciones y hacer un llamado a los diferentes entes que han trabajado por años en forma separada en este problema se pongan de acuerdo para buscar soluciones. “obviamente lo que se ha estado haciendo no ha dado las soluciones esperados” indicó.

Para Allard algo reconfortante es que al no ser un hecho exclusivo de Panamá se pueden ver las acciones que han estado empleado otras partes y que son las que se pueden emplear localmente. Un ejemplo que utilizó es la figura de padrino empresario, lo que da la oportunidad que jóvenes sean contratados en programas de capacitación y practicas profesionales. Recordó que existe una ley en el país que da incentivos a las empresas que impulsen estos programas.