FMI Panamá debe hacer reformas estructurales para mejorar la competitividad y el potencial de crecimiento

Alma Solís 

asolis@noticiasdepanama.com 

Luego de un análisis el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI), reunido el 14 de junio publicó un informe este 16 de junio en que que concluyó la consulta del Artículo IV con Panamá, en la que destacaron que el país necesita  mejorar el marco de integridad financiera, salir de la lista gris del GAFI debe seguir siendo una prioridad. Además indicaron que se necesitan hacer reformas estructurales para mejorar la competitividad y el potencial de crecimiento

Dijeron que este crecimiento y competitividad se logrará a través de mejoras en el clima empresarial, fortalecer las políticas relacionadas con la movilidad laboral, la gobernanza y la capacidad institucional, mejorar la innovación y la sofisticación tecnológica en industrias clave y profundizar la inclusión financiera.

Igualmente el FMI piensa que también es necesario mejorar los niveles de cualificación de la mano de obra, simplificar el marco de la insolvencia y mejorar el funcionamiento del sistema judicial para que siga siendo un destino atractivo para hacer negocios.

Los directores destacaron la importancia de adherirse a la regla fiscal para asegurar la sostenibilidad de la deuda en el mediano plazo. El esfuerzo previsto de consolidación fiscal posterior a la pandemia debería ir acompañado de un fortalecimiento de la planificación a mediano plazo. Destacaron la necesidad de fortalecer el marco fiscal para mejorar la credibilidad de la estrategia fiscal y perfeccionar el marco de gestión de las finanzas públicas para reforzar la transparencia y prevenir el resurgimiento de los atrasos.

En la parte buena, los directores del organismo, dijeron observan con beneplácito los objetivos a largo plazo de mejorar la eficiencia del gasto, particularmente en las áreas de salud, educación y sociales, incluido el mejoramiento de las condiciones de vida de las poblaciones indígenas.

Recordaron que la economía de Panamá se contrajo drásticamente en 2020 en un contexto de movilidad reducida y medidas para abordar la pandemia de COVID-19, junto con la recesión mundial. El crecimiento del PIB real se contrajo en un 17,9% o sin precedentes en 2020, y la tasa de desempleo aumentó bruscamente a 18½ por ciento en septiembre de 2020.

«Una fuerte pérdida de ingresos debido al bloqueo y los efectos asociados de la demanda también precipitaron un marcado deterioro en la posición fiscal, mientras que COVID Los gastos relacionados con los programas sociales y de salud se vieron compensados ​​en general por una reorientación de otros gastos» dijo el FMI.

Agregaron que el déficit fiscal del sector público no financiero aumentó a alrededor del 10% del PIB, pero se mantuvo en línea con la regla fiscal enmendada.

En el tema del GAFI,  indicaron que Panamá permanece en la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Si bien el GAFI reconoció las acciones tomadas por las autoridades para mejorar el régimen ALD / CFT en la reciente Plenaria de febrero de 2021, el progreso no fue suficiente para eliminar a Panamá de la lista de países con deficiencias estratégicas. El GAFI señaló que los plazos para la implementación de todos los elementos del plan de acción del GAFI habían expirado y alentó a Panamá a abordar las deficiencias restantes lo antes posible.

Los directores enfatizaron la importancia de mejorar el marco de integridad financiera. Salir de la lista gris del GAFI debe seguir siendo una prioridad, incluso al abordar de manera oportuna las deficiencias restantes en el marco regulatorio ALD / CFT. Deben continuar los esfuerzos para seguir mejorando la transparencia fiscal, en estrecha cooperación con la Unión Europea.

Recuperación económica de un 12%, pero con un grado inusual de incertidumbre 

En cuanto a la recuperación económica dijeron que,  si bien se espera una fuerte recuperación para 2021, el balance de riesgos sigue inclinado a la baja. Se proyecta que el crecimiento se recuperará al 12% en 2021 y convergerá a su potencial de alrededor del 5% a mediano plazo. Sin embargo, «las perspectivas económicas siguen estando sujetas a un grado inusual de incertidumbre derivado del impacto de la pandemia».

Para el FMI, los riesgos internos a la baja incluyen demoras en abordar los elementos contenidos en el plan de acción del GAFI y mejorar la efectividad del régimen ALD / CFT y los marcos de transparencia fiscal; aumento de los préstamos dudosos debido a la moratoria sobre el servicio de préstamos bancarios; retrocesos en la consolidación fiscal que ponen en peligro la confianza del mercado.

«Los riesgos externos incluyen nuevas olas pandémicas y debilidades continuas en el comercio mundial que restringen el flujo de tráfico y los ingresos del Canal. Además, los desastres naturales y los fenómenos climáticos extremos podrían provocar la pérdida de vidas y medios de subsistencia, e interrumpir la actividad del canal, la agricultura y el turismo» mencionaron.

Sistema bancario 

El sistema bancario de Panamá se mantuvo resistente durante la pandemia y, en general, está bien regulado. Sin embargo, el sistema financiero aún es vulnerable a choques imprevistos. Se necesitan una supervisión y un seguimiento estrictos para salvaguardar la estabilidad. Los directores destacaron la necesidad de restringir y eliminar gradualmente la tolerancia regulatoria otorgada a los préstamos después de la pandemia, reforzada por un plan de acción de supervisión y un seguimiento estrecho. El requisito de provisión ad hoc sobre préstamos modificados debe recalibrarse continuamente a las circunstancias cambiantes. Dada la gran proporción de préstamos modificados, un examen de la cartera de préstamos centrado en el riesgo de todos los bancos, incluida una evaluación de la calidad fundamental de los activos, ayudaría a evaluar las exposiciones crediticias y las reservas de capital de los bancos.