Moodys afirma que inclusión de Panamá en lista de UE afecta relación con bancos europeos

Alma Solís

asolis@noticiasdepanama.com

La inclusión de Panamá en una lista negra de la Unión Europea atraerá un escrutinio adicional por parte de los bancos corresponsales europeos de sus relaciones con los bancos panameños, lo que podría generar costos operativos adicionales señala la calificadora de Riesgo Moodys.

Panamá figura en una lista de países que han fracasado en temas de prevención de lavado de dinero y de financiamiento al terrorismo, una lista que aun debe ser ratificada por el parlamento europeo. Sin embargo, Estados Unidos se ha mostrado en contra de la misma y ha pedido que sus entidades bancarias ignoren la misma.

El informe de Moodys  publicado esta semana,indica  los bancos y otras entidades cubiertas por las normas europeas contra el lavado de dinero deberán aumentar los controles de las operaciones financieras con clientes y entidades financieras.

«La inclusión de Panamá en la lista, que se ha presentado al Parlamento Europeo para su aprobación, es un crédito negativo para sus bancos offshore en particular. La banca offshore del país» indicó la calificadora.

El sistema consta de 25 bancos a los que solo se les permite hacer negocios con no residentes. En su mayoría, son financiados por inversionistas extranjeros y, por lo tanto, son más vulnerables al riesgo de refinanciamiento y cambio de precios que los bancos en tierra, que son principalmente financiados por clientes nacionales.

La Calificadora ademas advierte que algunos bancos corresponsales podrían terminar o reducir sus operaciones con instituciones financieras panameñas. A noviembre de 2018, los depósitos extranjeros representaban el 36% del total de depósitos en el sistema bancario de Panamá.
Panamá ha buscado fortalecer su marco legal para aumentar la transparencia operativa y minimizar las lagunas fiscales, particularmente desde que se publicaron los llamados Documentos de Panamá.en 2016.

Será necesaria una mayor cooperación con los supervisores financieros internacionales para evitar un posible efecto de detonación en las operaciones de los bancos en tierra, así como otras actividades económicas.