Alma Solis
Los efectos esperados de la situación en medio oriente y el inaccesible del estrecho de Ormuz en el Canal de Panamá ya están siendo un hecho, aumento de buques LNG por la vía, buques pagando entre 3 millones hasta 4 millones de dólares por pasar.
De acuerdo con la información que dio la administración del Canal de Panamá a este comportamiento se suma un aumento en la demanda de tránsitos impulsado por las condiciones cambiantes del mercado global, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, particularmente en Medio Oriente, que han impactado las rutas energéticas y los costos asociados al transporte marítimo.
En ese escenario, el Canal de Panamá ha registrado un mayor interés por parte de buques vinculados al transporte de gas natural licuado (GNL) y otros productos energéticos, como LGP especialmente en rutas entre Estados Unidos y Asia. Este repunte responde, en parte, a la necesidad de reducir tiempos de tránsito y asegurar entregas dentro de ventanas contractuales más exigentes, en medio de la volatilidad de precios y tarifas de flete.
Datos de programación recientes reflejan esta dinámica. Para el segmento de GNL, se han registrado tránsitos programados de tres buques el 12 de abril, tres el 19 de abril y dos el 26 de abril, aunque estas asignaciones pueden variar según ajustes operativos y decisiones comerciales de los clientes. De hecho, movimientos en la programación han implicado cambios de fechas en reservas previamente previstas, evidenciando la flexibilidad del sistema ante variaciones del mercado.
Adicionalmente, durante los primeros días de abril de 2026 se observó la existencia de al menos un buque diario con reserva de tránsito en este segmento entre el 1 y el 13 del mes, lo que confirma una demanda sostenida, aunque sujeta a ajustes de corto plazo.
En este contexto, el restablecimiento del periodo de reserva 1A para buques de GNL cobra relevancia, al permitir asegurar cupos de tránsito entre 30 y 15 días antes del cruce, ofreciendo mayor previsibilidad a este tipo de operaciones. Este mecanismo se suma a la capacidad dedicada y a los esquemas flexibles de programación disponibles en la vía.
De forma paralela, el sistema de reservas del Canal continúa operando sin retrasos significativos, con mecanismos como LoTSA y las reservas anticipadas que concentran la mayor parte de los tránsitos programados. Las subastas, por su parte, se mantienen como una alternativa para decisiones de corto plazo y no alteran el orden establecido ni afectan a los buques con cupos confirmados.
Sin embargo, en medio de estos ajustes del mercado, algunos tránsitos recientes han reflejado costos significativamente más altos en el mecanismo de subastas. Casos puntuales, como el de un buque de GLP y dos tanqueros tipo Aframax, han superado los 3 millones de dólares para asegurar un cupo, en función de necesidades específicas de mercado.
Este comportamiento está vinculado a variaciones en la oferta y demanda global, así como a factores como los precios del combustible y las tarifas de transporte, que inciden directamente en el valor que los clientes asignan al tiempo de tránsito por la vía interoceánica.
En conjunto, estos elementos reflejan cómo el Canal de Panamá continúa adaptándose a las condiciones del comercio energético global, manteniendo su capacidad operativa y ofreciendo alternativas que permiten responder a incrementos puntuales en la demanda sin comprometer la eficiencia del sistema.





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