Alma Solís
asolis@noticiasdepanama.com
Panamá podría volver a los mercados internacionales de capital como parte de un ajuste en su estrategia de financiamiento, tras la autorización del Consejo de Gabinete para que el Ministerio de Economía y Finanzas realice emisiones de bonos globales por hasta US$6,000 millones.
Este lunes 9 de febrero, el MEF informó mediante un comunicado el inicio de una operación de recompra de deuda, mientras que este mismo día en Gaceta Oficial se publicó la autorización para emitir hasta US$6,000 millones en bonos internacionales.
El decreto, publicado en Gaceta Oficial, abre la puerta a nuevas colocaciones externas mientras el Gobierno avanza en una operación para recomprar parte de la deuda vigente en bonos internacionales.
De acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas, la recompra se financiaría con recursos provenientes de una posible nueva emisión de bonos a plazos aproximados de 8 y 12 años, sujeta a condiciones de mercado al momento del cierre.
«La operación busca ordenar los vencimientos y reducir el peso de los compromisos financieros en el tiempo, en una estrategia de manejo de pasivos.El objetivo ulterior es reducir las tasas de interés en el sector público y privado, atraer inversión local y extranjera, para crear empleos y mejorar la calidad de vida de la población» dijo el MEF en un comunicado.
El movimiento marcaría un cambio dentro de la política aplicada en el último año, periodo en el que Panamá se mantuvo mayormente fuera de los mercados tradicionales y priorizó financiamiento mediante préstamos en distintas divisas y esquemas respaldados por organismos multilaterales. Esa ausencia fue interpretada por inversionistas como una señal de diversificación de fuentes y manejo prudente del acceso al crédito.
Hace poco días el ministro de Economía Felipe Chapman destacó que Panamá ha logrado reducir el 54% en la prima de riesgo país.
En una reciente entrevista con SNIP Noticias. Moody’s considera que la estrategia reciente de Panamá de mantenerse temporalmente fuera de los mercados internacionales tradicionales ha sido bien recibida por los inversionistas y ha contribuido a reforzar la confianza. La calificadora interpreta esa ausencia como una señal de diversificación en las fuentes de financiamiento, más que como un riesgo, y señala que operaciones como la emisión de un bono con garantía del Banco Mundial fueron valoradas positivamente por el mercado al implicar menor exposición y permitir acceder a tasas más favorables.




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