Alma Solís
asolis@noticiasdepanama.com
Leche fluida, yogur, mantequilla, otros productos lácteos, carne de cerdo, maíz, papas, cebollas y tomates procesados figuran entre los productos considerados sensibles en el Tratado de Promoción Comercial (TPC) entre Panamá y Estados Unidos que, en 2026, completan sus calendarios de desgravación y pasan a acceso ilimitado, sin cupos de volumen, bajo el acuerdo vigente desde 2012.
El cronograma del tratado establece que esta transición continuará en los años siguientes para otros rubros también sensibles. En 2027, la leche entera en polvo, el queso chédar y los helados quedarán sin límites; en 2028 lo harán la leche descremada en polvo y otros quesos; en 2029 los cuartos traseros de pollo; y en 2031 el arroz, tanto en cáscara como pilado. En todos estos casos, la apertura no solo ha sido arancelaria, sino también en términos de cantidad, al desaparecer los contingentes que durante años limitaron el volumen con trato preferencial.
Este avance del calendario explica por qué enero se vuelve un mes clave. El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, señaló que en ese mes el Gobierno prevé tomar una decisión luego de conversar con su equipo técnico y reunirse con autoridades comerciales de Estados Unidos.
En cuanto a los plazos, el propio tratado establece que la Comisión de Revisión Agrícola puede instalarse en el año 14 desde su entrada en vigor. Dado que el TPC comenzó a regir el 31 de octubre de 2012, ese periodo se inició el 1 de noviembre de 2025 y se extiende hasta noviembre de 2026, ventana dentro de la cual Panamá puede solicitar formalmente su instalación.
SNIP Noticias le consultó sobre la fecha en la en que estarían solicitando la instalación de la mesa dijo que en enero de 2026 tomarán una decisión.
“Tengo que hablarlo con el equipo técnico; sin embargo, yo creo que en el mes de enero tomamos una decisión, porque nosotros queremos reunirnos con el Departamento de Comercio de los Estados Unidos para poder afinar estos temas”, dijo.
Moltó recordó que el TPC no contempla revisiones ni renegociaciones. El tratado no tiene revisiones”, afirmó. Explicó que la Comisión de Revisión Agrícola es el espacio previsto para evaluar la evolución del comercio agrícola y discutir plazos y salvaguardias. “Es el organismo en el cual nosotros pudiésemos preservar o pedir extensión de alguna de las medidas para seguir dándole tiempo a nuestro sector agrícola y agropecuario de que se prepare para el tratado”, señaló.
El ministro explicó que este proceso no surge de manera improvisada. Indicó que durante 2025 se recabó información por sector tras reuniones técnicas con los gremios productivos. “Se les pidió que designaran representantes, hubo reuniones y esa información la hemos ido recabando dentro del ministerio en un periodo de casi seis meses”, explicó.
Moltó añadió que, de forma paralela, el Gobierno trabaja en abrir oportunidades en otros mercados. “Hay mercados inmensos en otros lados, en el Caribe lo hemos estado haciendo. Ahora tenemos oportunidades en el sur y en Centroamérica”, dijo. Agregó que este esfuerzo se realiza junto al Ministerio de Desarrollo Agropecuario y la Cancillería para que los productores panameños puedan colocar sus productos fuera del mercado local.
En ese contexto, el exnegociador panameño y abogado especializado en comercio internacional, Leroy Sheffer, planteó que la principal oportunidad para Panamá no está solo en aumentar el volumen exportado. “En el caso de Panamá, el convertirnos en el eje que genere más valor en la cadena de suministro puede ser mucho más representativo que solo ganar el origen de un producto para propósitos de aumentar el volumen exportado”, explicó.

Sheffer señaló que el reto para el país pasa por diversificar su oferta exportable y generar mayor valor añadido. “Luchar por diversificar nuestra oferta exportable de bienes y servicios; exportar bienes y servicios con un mayor valor añadido; fomentar la innovación tanto en procesos gubernamentales como en el entorno de facilitación de comercio para el sector privado; fomentar la producción local de bienes y servicios que hoy podríamos estar consumiendo desde el exterior; y luchar por formar a la mayor cantidad de técnicos y profesionales en aquellas áreas asociadas a la inteligencia de procesos productivos”, enumeró.
Añadió que la vinculación de Panamá al Mercosur abre nuevas opciones. “La vinculación de Panamá al Mercosur nos puede brindar un nuevo espacio para ensayar alianzas estratégicas que consoliden un nuevo escenario de inversiones y desde luego desarrollo de productos y servicios de alta demanda en la región”, afirmó.
Ante la consulta de si la efectividad del TPC puede evaluarse tras 14 años de vigencia tomando en cuenta la balanza comercial bilateral —un planteamiento frecuente en el debate público—, Sheffer fue claro. “El éxito de una relación comercial o la fortaleza económica de una plataforma productiva no se mide únicamente por el intercambio de bienes”, señaló, al tiempo que subrayó la importancia de considerar los servicios, la inversión extranjera directa y el rol de Panamá en las cadenas globales de suministro.
Con los comentarios del Ministro y el experto podemos ver que la preparación de Panamá para activar la Comisión de Revisión Agrícola se da en un momento en el que los calendarios del TPC avanzan hacia su tramo final para varios productos sensibles, mientras el país busca utilizar los mecanismos previstos desde el origen del acuerdo para gestionar esa transición y ampliar sus oportunidades comerciales.






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