Alma Solís
asolis@noticiasdepanama.com
El presidente de Convivienda Norberto Delgado advirtió que el impuesto de transferencia del 2% sobre las propiedades incide directamente en el acceso a la vivienda, al representar un costo inicial que muchas familias no pueden asumir, con efectos sobre la demanda y la actividad económica del país.
En un discurso centrado en el rol de la vivienda dentro de la economía, el representante del gremio sostuvo que “la vivienda no es un tema sectorial, es un tema país” y cuestionó la narrativa que la presenta como un costo. “La vivienda no es un gasto, es un motor económico”, afirmó, al señalar que su dinamismo impacta el empleo, la inversión y el crecimiento.
Según expuso, la incorporación de costos adicionales como el impuesto de transferencia del 2% “no es neutro” y tiene consecuencias directas sobre la demanda efectiva. “Es una medida que incide directamente en el acceso a la vivienda, en la demanda efectiva y en la actividad económica del país”, indicó.
El dirigente explicó que este impuesto representa una barrera de entrada porque no forma parte del financiamiento bancario. “No es un costo que se financia. Es un costo que se paga al contado”, dijo, lo que limita a hogares que, aunque podrían cubrir una hipoteca, no logran reunir el ahorro inicial.
Aunque el discurso no detalla segmentos específicos de mercado, el enfoque se centra en su impacto sobre el acceso a la vivienda formal, especialmente en hogares de menores ingresos. De acuerdo con el análisis presentado, los panameños con ingresos por debajo de 900 dólares quedan prácticamente fuera del mercado formal de vivienda.
Incluso para quienes sí pueden acceder, el ajuste implica retrasos en la compra, en algunos casos de más de 10 meses y hasta casi tres años en segmentos de menores ingresos.
El impacto también se reflejaría en el sistema financiero, con la posible pérdida de “cientos de créditos de viviendas en corto plazo y más de 1000 en el mediano plazo”, lo que, según el gremio, afectaría el acceso formal a soluciones habitacionales.
El discurso vinculó estos efectos con un problema estructural mayor: el déficit habitacional, estimado en unas 180,000 viviendas. “Cuando el mercado formal se frena esa brecha no se congela, se amplía”, advirtió, al señalar que las consecuencias serían más marcadas en el interior del país, donde la construcción representa cerca del 20% de la actividad económica local.
Finalmente, el representante de Convivienda planteó que el análisis del impuesto debe ir más allá de lo tributario. “No se trata solo de un tema tributario… Se trata de entender cómo una decisión puede impactar simultáneamente el acceso a la vivienda, la estabilidad de los hogares, el empleo, la inversión y el crecimiento económico”, afirmó, al pedir revisar la medida con base en evidencia y su impacto en el desarrollo del país.
De acuerdo con el economista Eric Molino Ferrer encaragdo del estudio presentado por Convivienda el análisis también plantea que el impuesto de transferencia del 2% introduce un cambio relevante en su aplicación, ya que históricamente se ha aplicado a viviendas de segunda y ha sido asumido por el vendedor. Sin embargo, su extensión a viviendas nuevas implica que el costo termina trasladándose al comprador final.
“El impuesto transferencia de bienes inmuebles es el famoso impuesto de 2% que se paga en las viviendas… históricamente solamente se ha aplicado para las casas de segunda y la paga el vendedor… están poniendo para las casas de primera. Eso nunca se había hecho en 50 años”, explicó Molino.
Según el planteamiento, al no ser un costo financiable por los bancos ni asumido por los promotores, este se incorpora directamente al ahorro inicial requerido para adquirir una vivienda. “Ese costo no se le transfiere al consumidor final… el banco no lo va a financiar… lo va a pagar el consumidor”, señaló.
El efecto inmediato se reflejaría en el acceso al crédito. De acuerdo con las estimaciones presentadas, la medida podría traducirse en una reducción de 462 créditos en el primer año y cerca de 1,050 en un periodo de dos años, lo que impactaría directamente el desarrollo de proyectos, especialmente en el interior del país.
Además, el impuesto incrementa el monto del abono inicial requerido. En el segmento de interés preferencial, donde el abono promedio ronda los 3,000 dólares, el ajuste podría implicar aumentos significativos en el ahorro exigido, dificultando el acceso para hogares de menores ingresos.
El análisis también advierte que este tipo de medidas envía señales al mercado que pueden desacelerar la inversión. “Eso le manda una señal al mercado… deja de construir o no empieces proyectos de construcción… porque no se están vendiendo tantas casas”, indicó.
Finalmente, se subraya el impacto multiplicador del sector construcción en la economía. Por cada dólar invertido, se genera una actividad económica estimada en 2.35 dólares, además de un retorno aproximado de 24 centavos en ingresos tributarios, producto del encadenamiento de consumo, empleo y actividad productiva asociada.
Por su parte el ministro de Economía y Finanzas Felipe Chapman dijo que no ha analizado el tema del impuesto con el gremio y no ha visto el estudio, espero poder hacerlo y que esta dispuesto a escucharlo pero aclaró que espera ver el análisis que agregue valor que ayude a solucionar el tema con propuestas que no afecte las recaudaciones de impuestos por su puesto que lo a a escuchar.
Recordó que el impuesto existia pero ahora lo que se ha hecho es que no la exoneración que había finalizó






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