Alma Solis
asolis@noticiasdepanama.com
La economía panameña está creciendo por encima de lo esperado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), impulsada por el Canal de Panamá y los servicios, pero el organismo mantiene el foco sobre el ajuste fiscal, la deuda y la necesidad de que el crecimiento alcance a más sectores de la economía.
“La actividad económica ha sorprendido al alza y se mantiene resiliente”, señaló el personal técnico del FMI, que proyecta un crecimiento de alrededor de 5% en 2026, apoyado por el transporte, la logística, el turismo y los servicios financieros.
La evaluación corresponde a las conclusiones preliminares de la misión encabezada por Naomi Griffin, que visitó Panamá entre el 23 de septiembre y el 6 de octubre para la Consulta del Artículo IV de 2026. Las opiniones corresponden al personal técnico y no necesariamente representan al Directorio Ejecutivo del FMI. Posteriormente se elaborará el informe que será sometido al Directorio.
El FMI destacó que el PIB creció 4.4% en 2025, favorecido por la normalización de las operaciones del Canal tras la sequía y la disminución del impacto del cierre de Cobre Panamá. En 2026, el mayor tráfico por la vía interoceánica, la conectividad aérea, el turismo y otros servicios han compensado una demanda interna más moderada.
Más Canal, pero los ingresos extraordinarios a reducir deuda
El FMI vinculó directamente el mejor desempeño del Canal con el desafío fiscal.
“Cualquier ingreso extraordinario temporal derivado de una mayor actividad del Canal debería utilizarse para reducir la acumulación de deuda, en lugar de financiar gasto”, señaló.
El organismo considera que el ajuste de 2025 fue un paso importante: el déficit del sector público no financiero bajó a 3.7% del PIB, por debajo del límite de 4%, y los resultados preliminares indican que Panamá está encaminado a cumplir el techo de 3.5% en 2026.
Sin embargo, advierte sobre “algunos puntos débiles en el desempeño de los ingresos y una limitada flexibilidad del gasto”.
El FMI respalda reducir el déficit a 3% del PIB en 2027 y a 1.5% en 2030. Considera sostenible la deuda bajo su escenario base, aunque con “un riesgo moderado de estrés soberano”, condicionado al cumplimiento de la trayectoria fiscal.
Además, advierte que el rápido aumento del endeudamiento en monedas distintas al dólar requiere una gestión prudente de los riesgos cambiarios y de tasas de interés.
Para el Fondo, la consolidación fiscal es “esencial para reducir la deuda pública, preservar el grado de inversión y reconstruir los márgenes de maniobra”.
El FMI insiste en cambios al ITBMS
En materia de ingresos, el FMI vuelve a insistir en cambios tributarios, incluyendo el ITBMS, un planteamiento que ya ha realizado en consultas anteriores.
Primero recomienda modernizar la administración tributaria, fortalecer los controles, mejorar el uso de información de terceros y aumentar la efectividad de las auditorías y la recaudación.
Posteriormente plantea “ampliar la base del ITBMS, racionalizar los gastos tributarios ineficientes y revisar la muy baja tasa legal del ITBMS, atendiendo al mismo tiempo sus efectos distributivos”.
En esta declaración, el FMI no propone una nueva tasa específica.
Por el lado del gasto, señala que los mandatos legales, las asignaciones específicas y los aumentos salariales automáticos limitan la flexibilidad presupuestaria y pueden desplazar inversiones prioritarias. Considera positivas las medidas para reducir rigideces salariales y focalizar mejor los subsidios.
Sobre las pensiones, reconoce que la reforma de 2025 atendió la brecha de financiamiento de corto plazo, pero sostiene que “serán necesarias nuevas reformas paramétricas para garantizar su sostenibilidad a largo plazo”.
Crecimiento favorable, pero debe ampliarse
Para el mediano plazo, el FMI proyecta un crecimiento de entre 4% y 5%, respaldado por inversiones relacionadas con el Canal, mayor conectividad, expansión de los servicios y una recuperación gradual de la inversión privada y el crédito.
Pero advierte que el crecimiento necesita ser más generalizado.
“Las mejoras del empleo y de los salarios reales han quedado rezagadas frente al crecimiento de la producción”, señala el documento.
El Fondo también apunta a la informalidad, la desaceleración en la reducción de la pobreza y las disparidades regionales, y recomienda mejorar la formación y reducir las brechas entre las capacidades laborales y las necesidades del mercado.
Cobre Panamá, puertos y El Niño entre los riesgos
El FMI considera que los riesgos están, en términos generales, equilibrados, aunque la incertidumbre sigue siendo elevada.
Entre los riesgos externos menciona un menor crecimiento y comercio mundial, condiciones financieras más restrictivas y precios elevados de los combustibles.
En Panamá identifica posibles desviaciones fiscales, tensiones sociales, “asuntos legales y de arbitraje no resueltos relacionados con Cobre Panamá y las concesiones portuarias” y nuevas condiciones de sequía por El Niño.
En sentido contrario, una mejor ejecución de las reformas y de la inversión pública, avances en la gestión del agua y la resiliencia del Canal, un mayor desarrollo de las plataformas logística y energética y “una solución duradera al tema de Cobre Panamá” podrían elevar la inversión, la productividad y el crecimiento por encima de las proyecciones del FMI.





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