Alma Solís
asolis@noticiasdepanama.com
La economía panameña crecerá alrededor de 5% en 2026, impulsada por el consumo de los hogares, la recuperación de la construcción, los ingresos relacionados con el turismo y una mayor actividad del Canal de Panamá, según un informe de UBS.
Pese a que la deuda pública continúa elevada, UBS considera que el riesgo de que Panamá pierda el grado de inversión ha disminuido debido a la reducción del déficit fiscal y la estabilización de la deuda. El banco ubica la calificación soberana compuesta del país en BBB-, el último escalón del grado de inversión, y sostiene que la magnitud del ajuste fiscal es suficiente para respaldar esa calificación.
El banco señala que la actividad económica aumentó 5.5% durante el primer semestre, el resultado más fuerte registrado por Panamá para ese periodo desde 2017, sin contar el rebote posterior a la pandemia. El desempeño se produce después de un crecimiento cercano a 4.5% en 2025, por lo que UBS descarta que responda únicamente a una baja base de comparación.
Parte del impulso provino de las actividades relacionadas con el Canal, favorecidas por la reconfiguración de las cadenas mundiales de suministro después de las tensiones en el estrecho de Ormuz. UBS sostiene que los ingresos de la vía interoceánica se encuentran en máximos de varios años y destaca la estabilidad de las relaciones entre Panamá y Estados Unidos.
La entidad también resalta que la consolidación fiscal avanzó con mayor rapidez de la esperada. El déficit fiscal acumulado de cuatro trimestres se redujo de 6.4% del producto interno bruto en el primer trimestre de 2025 a 3.3% en el segundo trimestre de 2026.
La mejora respondió principalmente a recortes del gasto equivalentes a aproximadamente dos puntos porcentuales del PIB, distribuidos entre el gasto corriente y el de capital, junto con un aumento de los ingresos tributarios cercano a 0.7 puntos porcentuales. El déficit primario, que no incluye el pago de intereses de la deuda, bajó a 0.3% del PIB, tres puntos porcentuales menos que a finales de 2024.
Pese al ajuste fiscal, UBS identifica la deuda pública como uno de los retos pendientes. Aunque su trayectoria es ahora más saludable y los riesgos para su sostenibilidad han disminuido, la deuda bruta permanece entre 65% y 67% del PIB, por encima de los niveles registrados antes de la pandemia. El banco considera, no obstante, que la magnitud de la mejora fiscal contribuye a respaldar el grado de inversión de Panamá.
Otro desafío es la desconexión entre la aceleración de la economía y el comportamiento del crédito. Los depósitos privados han aumentado entre US$5,000 millones y US$6,000 millones anuales desde 2024, equivalentes a cerca de 5% del PIB, pero los bancos han destinado una parte importante de esa liquidez a inversiones financieras en el exterior en lugar de ampliar los préstamos locales. Según UBS, el sistema tiene capacidad para sostener un ciclo de mayor crédito, pero todavía no existen suficientes incentivos para generarlo.





Discussion about this post