Ing. Nanik Singh Castillero, MEEM, MRE
En estas últimas semanas, el servicio eléctrico ha ocupado un lugar importante en la conversación nacional. Hemos podido observar en diferentes medios de comunicación. Se plantean múltiples inquietudes de usuarios, que va más allá de cuánto pagan en la factura eléctrica, tienen interrogantes en cuanto a el registro de su consumo, la calidad de servicio y el funcionamiento general del mercado eléctrico.
Sin embargo, la pregunta que tal vez tiene más relevancia es si el sistema eléctrico que tenemos hoy en día y la forma en que es regulado es lo que nos va a llevar al futuro para afrontar los próximos 20 o 30 años de desarrollo. La ley 6 de 1997 marcó una transformación importante en el sector eléctrico panameño, y gracias a ese cambio logramos fortalecer el mismo a través de inversión privada que consolidó un sistema de generación eléctrica, robusto y uno de los mercados eléctricos de mayor importancia en la región, pero luego de casi tres décadas tenemos que buscar si esa base sólida es necesaria transformarla.
Tenemos que entender que nuestro país ha cambiado, los hogares de hoy consumen electricidad en una forma distinta. Muchas personas realizan educación virtual, teletrabajo, requieren de Internet permanente, requieren de equipos de aire acondicionado, cuentan con más electrodomésticos y todos tenemos un uso creciente de tecnologías digitales que han modificado patrones y consumos. Simultáneamente el país busca crear un ambiente de inversiones que atraiga, oportunidades en sectores de inteligencia artificial, centro de datos, turismo, industria, movilidad eléctrica, en actividades que requieren de un suministro confiable y competitivo.
Así que esta nueva realidad nos invita a revisar los parámetros regulatorios, para ajustar al requerimiento actual y futuro de la población. Se deben revisar y evaluar aspecto como los escalones tarifarios, los indicadores de calidad, la incorporación de nuevas tecnologías, generación distribuiday la debida planificación del crecimiento, merecen una evaluación legal y con el respaldo técnico que permita prepararnos para los desafíos de las próximas décadas.
Buscar modernizar, el sector eléctrico no significa simplemente reemplazar el modelo actual, que es un modelo que nos ha brindado resultados. Ahora, debemos buscar fortalecerlo incorporando herramientas nuevas de redesinteligentes, almacenamiento, sistemas avanzados de medición, y una planificación que facilite innovación, inversión y la protección de los consumidores.
Desde el Consejo interamericano, De Comercio y producción consideramos que la actual coyuntura representa una oportunidad para que se impulse un diálogo técnico amplio enfocado en el futuro. Cualquier reforma que se plantea, debe construirse con base científica, con adecuado análisis de las evidencias y participación de las autoridades, responsables, del sector privado, la academia, gremios, profesionales y del sector consumidor.
Al final, la discusión no debe limitarse únicamente a cuánto va a costar la factura de los próximos meses, debe enfocarse en construir un sistema eléctrico moderno, resiliente y competitivo que contribuya al desarrollo económico, fortalezca la productividad nacional y responda a las necesidades de los panameños de hoy y de las próximas generaciones.
El autor Ing. Nanik Singh Castillero, MEEM, MRE Es Secretario Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP)
El Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP), capítulo de Panamá, es un think tank, comprometido con la defensa de la democracia, la libertad económica, la iniciativa privada y el desarrollo de Panamá. La organización está conformada por empresarios y profesionales de todas las ramas, que de manera voluntaria donan su tiempo, conocimientos y experiencia en beneficio de Panamá. https://cicyppanama.net/
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